Objetivo No. 6
Reorientar la política exterior del Estado dominicano para adecuarla a la realidad actual

Reorientar la política exterior del Estado dominicano para adecuarla a la realidad actual

Por mandato de la Constitución de la República, la política exterior dominicana se fundamenta en la afirmación y promoción de nuestros valores e intereses nacionales, y en el respeto a los derechos humanos y al derecho internacional, mediante actuaciones compatibles con la paz internacional, favoreciendo los espacios de integración regionales y multilaterales.

La soberanía y libre determinación son pilares inmutables que fortalecen la defensa del principio de la no intervención, una norma imperativa de la política internacional dominicana que guía nuestro accionar estatal en el ámbito internacional.

Nuestra Estrategia Nacional de Desarrollo también provee un mandato, cuando dentro de sus objetivos procura «consolidar las relaciones internacionales como instrumento de la promoción del desarrollo nacional, la convivencia pacífica, el desarrollo global, regional e insular sostenible y un orden internacional justo, en consonancia con los principios democráticos y el derecho internacional».

De igual forma, como miembros fundadores de la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, la integración latinoamericana y la cooperación bilateral y multilateral son elementos centrales de la política exterior dominicana.

Por ello, debemos desde nuestras iniciativas aportar constructivamente a la discusión de desafíos globales tales como el cambio climático; el combate a la pandemia del Covid-19 y sus efectos humanos y económicos; la reforma de los mecanismos de gobernanza global y el alcance de los objetivos de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

En adición a ello, la función diplomática, al igual que muchas disciplinas profesionales, se encuentra en un proceso de cambios profundos que ameritan una reevaluación de las habilidades y destrezas de su capital humano. Destacan entre ellas el auge de la diplomacia digital y la diplomacia cultural.

La multipolaridad es una característica inherente al balance de poder global de las últimas tres décadas. Sin embargo, para nadie es un secreto que la relación bilateral más importante en la definición de las dinámicas de poder y cooperación es la que se da entre Estados Unidos, el socio comercial más importante del país, y China, con el que recientemente establecimos relaciones diplomáticas formales.

Nuestro país no es ajeno a esa dinámica y necesita una estrategia de política exterior que nos permita aprovechar equilibradamente las nuevas oportunidades que genera una nueva relación bilateral y al mismo tiempo fortalecer los lazos con nuestro socio comercial más importante.

Una consecuencia inesperada de la actual pandemia global es una reconfiguración de las cadenas de producción y distribución de las economías más desarrolladas. La ausencia de diversificación hace que un shock a la oferta de productos de industrias como la médica o la farmacéutica genere incertidumbre. Por eso, muchas industrias se relocalizarán a países más cercanos a los Estados Unidos o la Unión Europea. Esto constituye una importante oportunidad para la industria nacional de las zonas francas de manufactura.

Por otro lado, profundos cambios políticos, económicos y sociales hacen que el concierto de naciones tradicionalmente denominado comunidad internacional cada día enfrente mayores problemas comunitarios y globales con respuestas individuales y locales. Por ello es innegable que los múltiples mecanismos de integración regional como la CELAC o la OEA, de cooperación multilateral y gobernanza global enfrentan en la actualidad una profunda crisis para cuyos efectos República Dominicana debe prepararse de forma proactiva.

Asimismo, el país solo cuenta con cinco embajadas en el Caribe, una región de 15 Estados con una cercanía geográfica importante y altos requerimientos de importaciones. República Dominicana tiene la economía más dinámica, con mayores niveles de productividad agrícola, de servicios e industrial de la región. Por eso, estamos llamados a asumir un rol de liderazgo que nos permita potenciar nuestra industria de exportaciones hacia el Caribe mediante la creación de nuevas oficinas comerciales en la región.

Para lo anterior es particularmente importante crear una agenda multisectorial que nos permita identificar los intereses nacionales más relevantes y a partir de allí, trabajar sobre los ejes fundamentales de política exterior contenidos en la presente propuesta.

Por otro lado, la diáspora dominicana supone una importancia fundamental para el bienestar de miles de familias y la estabilidad macroeconómica nacional, con aportes en remesas cercanos a un 8 % del PIB e incalculables aportes comerciales y culturales.

Por ello, nuestra política exterior no puede considerarse completa si no prevé mecanismos de consulta y participación que permitan atender de forma eficaz y eficiente los reclamos e intereses de los dominicanos residentes en el exterior.

Al igual que todas las áreas del ejercicio de la política pública, urge que a través de una política exterior orgánica y sensible a los intereses de la nación dominicana podamos incidir en los procesos de toma de decisión regionales y globales, potenciar los flujos de inversión extranjera directa, fortalecer los lazos bilaterales con naciones de intereses afines y verdaderamente aprovechar las enormes ventajas geográficas que nuestra ubicación y liderazgo en la industria de servicios.

Para ello es impostergable una profunda reforma al proceso de confección de nuestra política exterior que inicia con el aceleramiento del proceso de profesionalización del activo más importante del servicio exterior, el capital humano.

Hemos previsto tres objetivos específicos para cumplir con nuestro objetivo general:

Objetivo específico 1: Hacia un nuevo Ministerio de Relaciones Exteriores. Implementar profundas reformas institucionales y orgánicas que permitan mejorar significativamente la eficacia de la diplomacia dominicana.

República Dominicana tiene actualmente 44 embajadas y 108 consulados en el exterior. En ese orden, la nueva ley orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Servicio Exterior, núm. 630-16, contempla que la proporción de designaciones de diplomáticos de carrera no sea menor de 60 % hasta el rango de ministro consejero y de 50 % hasta el rango de embajadores, para lo cual el Gobierno dispondrá de plazos de 10 a ocho años.

La disposición está contenida en el artículo 66 de la referida ley, que dispone que la proporción de designaciones de funcionarios de la carrera diplomática, tanto en la Cancillería como en el servicio exterior, no podrá ser menor de 60 % hasta el rango de ministro consejero y de 50 % para el rango de embajadores.

A pesar de los múltiples esfuerzos realizados para fortalecer el MIREX, incluyendo la aprobación de la Ley núm. 630-16 y el Reglamento núm. 142-17, hoy la institución presenta profundas debilidades que socavan seriamente cualquier intento por mejorar nuestro cuerpo diplomático.

Con este objetivo específico buscamos mejorar la profesionalización del servicio exterior ya previsto en la ley, así como una mejor reorganización institucional, que logre mejores resultados, con un menor uso de recursos.

Objetivo específico 2: Relanzamiento de la política exterior comercial. Aumentar la apertura de misiones exclusivamente con fines comerciales en los principales destinos de exportación (Estados Unidos, Haití, Europa, Centroamérica y El Caribe) y en los nuevos potenciales (China, países del sudeste asiático).

Nuestro país es un beneficiario neto de los importantes flujos de inversión extranjera directa que encuentran en nuestra isla un destino seguro. Por ello, como una economía abierta y altamente dependiente del flujo de turistas y capital es nuestro interés asegurar que las trabas al comercio de personas y capital se reduzcan o al menos no se incrementen.

Objetivo específico 3: Política exterior multilateral y bilateral. Fortalecer las relaciones bilaterales más importantes, expandir nuestra presencia global con nuevas misiones comerciales e impulsar propuestas de reforma de varios organismos de cooperación multilateral hemisférica y global.

República Dominicana, como Estado abierto al derecho y la cooperación internacional sobre la base de la independencia, la soberanía y la autodeterminación, conduce su interacción con el mundo a través de relaciones hemisféricas y globales de forma bilateral y multilateral.

En calidad de miembro fundador de la ONU, la OEA y como la mayor economía del Caribe, nuestra política exterior está llamada a fortalecer y expandir nuestras relaciones, impulsar las muy necesarias reformas de varias organizaciones internacionales y liderar los debates globales de temas sensibles para nuestros intereses nacionales.

INICIATIVAS PARA POLÍTICA EXTERIOR

  • Reorganizar las concurrencias de las embajadas dominicanas atendiendo a criterios de eficiencia geográfica, programática y económica.
  • Evaluar el desempeño y las funciones de todos los servidores públicos en el exterior en reducir las redundancias de personal.
  • Homogenizar e institucionalizar la escala salarial de todos los servidores del Ministerio de Relaciones Exteriores en aras de garantizar que se observen las disposiciones normativas aplicables a los distintos cargos de la carrera diplomática.
  • Fortalecer el proceso de reclutamiento a la carrera diplomática de los egresados del programa de maestría del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDyC) conforme a los dispuesto en la Ley núm. 630-16 y el Reglamento núm. 142-17.
  • Homogenizar los procedimientos y los costos de obtención de los diferentes visados con fines de residencia dominicana o negocios con el objetivo de facilitar la expatriación de inversionistas y personal de empresas extranjeras instaladas en territorio nacional.
  • Reformar la oferta curricular del INESDyC para dotar a los servidores públicos de las competencias y habilidades necesarias para la diplomacia contemporánea.
  • Establecer una comisión de veedores de la sociedad civil que fiscalice el cumplimiento de las normas aplicables en lo relativo a la contratación, remuneración, ascensos, rotación y separación del capital humano, así como ejecución presupuestaria del MIREX.
  • Creación de una plataforma única integrada de servicios consulares que facilite las gestiones requeridas por la diáspora dominicana y por los extranjeros que soliciten visas de turismo, negocios o residencia.
  • Creación de una plataforma digital actualizada con los datos de contacto de los dominicanos residentes en el exterior que permita agilizar la prestación de servicios consulares y ejercer efectivamente su derecho constitucional al voto.
  • Lanzamiento de una nueva estrategia de diplomacia digital que logre nuestro servicio exterior comunique efectivamente sobre las bondades de RD como destino de inversión y al mismo tiempo gestione de forma estratégica cualquier potencial crisis de marca país.
  • Fortalecer los lazos de cooperación y diálogo con nuestros socios de Estados Unidos con el objetivo de crear las condiciones ideales para renegociar los desmontes arancelarios previstos por el DR-CAFTA que afectan negativamente la industria nacional.
  • Expandir los lazos comerciales con la República Popular China con el objetivo de atraer inversiones en la industria de la manufactura y al mismo tiempo incrementar las exportaciones de productos acabados tales como el tabaco y las bebidas alcohólicas de producción nacional.
  • En el marco del Acuerdo de Asociación Económica UE-CARIFORUM, impulsar un diálogo constructivo que permita a la industria nacional adoptar las medidas fitosanitarias necesarias para incrementar nuestras exportaciones hacia la Unión Europea.
  • Creación de una dirección especial de diplomacia comercial con el objetivo de fortalecer la promoción de República Dominicana como un destino de inversión.
  • Lanzamiento de una nueva estrategia de promoción del libre comercio que tome en cuenta la protección de sectores sensibles de la industria nacional en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMS) y la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
  • Creación de una nueva estrategia de marca país junto al CEI-RD que nos permita posicionarnos como un destino seguro para el capital de la industria de servicios financieros, turísticos y de manufactura.
  • Ampliación de las relaciones comerciales en Estados del Caribe y miembros del CARIFORO con la apertura de al menos cuatro nuevas misiones comerciales que permitan posicionar los productos de exportación de la industria nacional.
  • Ampliación de las relaciones comerciales en Oriente Medio con la apertura de al menos dos misiones comerciales en el Golfo Pérsico.
  • Establecer nuevas misiones comerciales en mercados emergentes del sudeste asiático como, por ejemplo, Vietnam, Malasia o Singapur, entre otros.
  • Explorar la ampliación de nuevas relaciones bilaterales con Estados de Oriente Medio.
  • Impulsar una propuesta de reforma del Consejo de Seguridad de la ONU que amplíe la membresía de los miembros permanentes y no permanentes para incrementar la legitimidad de los esfuerzos del organismo para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.
  • Proponer el relanzamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con una estructura administrativa que haga viable su funcionamiento y una membresía que abarque todos los Estados latinoamericanos.
  • Abogar por una reforma integral del funcionamiento de la Organización de Estados Americanos que permita ampliar el espectro de su trabajo en la región y diversificar sus fuentes de financiamiento.
  • Creación de un nuevo mecanismo de diálogo y consulta permanente con las autoridades haitianas en sustitución de la comisión mixta bilateral que permita un mejor flujo de comunicación y un intercambio comercial justo con nuestro segundo socio comercial.
  • Fortalecer el perfil profesional del personal de las misiones permanentes ante organismos multilaterales, especialmente aquellas que resulten sensibles para los intereses del país tales como el Consejo de Derecho Humanos, la Organización Mundial de Comercio.
  • Promover la creación de espacios de diálogo inclusivos de sociedad civil-empresas-Estado para la adecuación de la política exterior y la estrategia nacional de desarrollo a los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Perfil migratorio de República Dominicana

En febrero 2018, se publicó el primer perfil migratorio de nuestro país, realizado por el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM), y el Instituto Nacional de Migración de República Dominicana (INM).

En los datos estadísticos incluidos en el perfil se evidencia que 524,632 de los 10 millones de habitantes de ese país son personas nacidas en el extranjero. En total, el 87.3 % de los migrantes que residen en República Dominicana proviene de Haití.

En la variable que le compete a la presente investigación, la población dominicana en el exterior, el informe del Instituto Nacional de Migraciones revela que sigue aumentando y que los descendientes de los emigrantes marcan un nuevo escenario de la diáspora dominicana.

El aporte de estos emigrantes se refleja en las remesas reportadas por el Banco Central, que para el 2016 sobrepasaron los $5.2 miles de millones de dólares, y que en 2017 se elevaron hasta casi alcanzar los 6,000 millones de dólares americanos.

En tanto, según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, entre los años 2000 y 2015, el estimado de personas dominicanas que emigró hacia otros países aumentó casi 50 %, al pasar de 880,284 a 1,304,493. Estados Unidos es el país de destino predominante de la emigración dominicana, al albergar actualmente el 72 % del total de personas que salen del país, aunque su peso relativo habría disminuido ligeramente frente al estimado del año 2000 que alcanzó 78.12 %.

Según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (UNDESA), por región geográfica, la distribución de la emigración dominicana evidencia una preferencia por Norteamérica y Europa, zonas que albergarían aproximadamente el 91 % del total de emigrantes de República Dominicana. Tan solo el 9 % de la población emigrante está radicada en países o territorios de América Latina y el Caribe.

INICIATIVAS DE POLÍTICA DE EMIGRACIÓN

  • Continuar la transformación del servicio consular para mejorar los servicios ofertados y ampliar la protección de la población.
  • Incentivar una mayor vinculación económica, social, política, cultural y deportiva de los dominicanos en el exterior del país.
  • Aprobación de la ley que regula el retorno digno, la repatriación de cadáveres y la creación de un observatorio de la situación de los dominicanos en el exterior.
  • Creación del Premio al Dominicano Sobresaliente en el Exterior, por diferentes áreas del conocimiento.

Flujos migratorios hacia República Dominicana

República Dominicana es un país de origen, tránsito y destino de migrantes internacionales, y entre los retos más apremiantes para el país tiene la definición de una política migratoria clara que a la vez que respeta los derechos humanos de las personas migrantes no se opone a los intereses de la soberanía nacional.
En este contexto, el país tiene retos que incluyen: el volumen de migrantes internacionales en el territorio nacional, la trata y tráfico de personas, la relación con las comunidades de dominicanos en el exterior, y el aseguramiento de los derechos humanos de las personas migrantes en el país.

INICIATIVAS DE POLÍTICAS DE INMIGRACIÓN

  • Reforzar la seguridad fronteriza, no solo con capital humano, sino tecnológico, creando un cerco virtual para asegurar su gestión de manera integrada, segura y coordinada sobre el territorio terrestre, aéreo y marítimo, personas, bienes y mercancías.
  • Establecer nuevos protocolos para que las repatriaciones se realicen de manera ordenada, regular, en apego a los derechos humanos y considerando las necesidades especiales de mujeres, niños y envejecientes.
  • Fortalecer el marco de prevención, combate y sanción del tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, en particular de mujeres, niños, discapacitados, así como en contextos de crisis humanitaria.
  • Ampliar la interinstitucionalidad de la política migratoria, procurando la articulación entre organismos directamente vinculados a la migración con organismos municipales, educativos, laborales, sanitarios, judiciales, de infancia, de género, de discapacidad, entre otros.
  • Establecer los mecanismos para la definición de cuotas de migrantes en los sectores productivos, que asegure la rentabilidad en las operaciones y no ponga en riesgo la participación de los dominicanos en el mercado laboral.
  • Satisfacer la demanda de permisos temporales o de residencias creadas por los sectores productivos, basados en un perfil de aptitudes, cualificaciones y competencias y apegado a las cuotas establecidas para dichos sectores.
  • Fortalecer la cooperación internacional y las alianzas para la disponibilidad y flexibilidad de las vías de migración segura, ordenada y regular.

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       Leonel Fernández Presidente 2020
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