Objetivo No. 2
Reforzar y modernizar el control fronterizo

Reforzar y modernizar el control fronterizo

La frontera terrestre de la República Dominicana es el límite que le separa de Haití y divide la isla Hispaniola en dos Estados. La longitud de esta frontera es de 376 kilómetros. La delimitación de esta frontera se efectuó mediante un tratado firmado por Rafael Leónidas Trujillo Molina y Sténio Vincent, el 17 de febrero de 1935 en la ciudad de Puerto Príncipe. Además, de un protocolo adicional que fue firmado por los mismos presidentes (Trujillo y Vincent) el 9 de marzo de 1936.

La frontera terrestre dominicana está conformada por cinco provincias (Dajabón, Pedernales, Independencia, Montecristi y Elías Piña) que en conjunto poseen una extensión territorial de 7,689.84 kilómetros, equivalente al 16 % del territorio nacional y una población de 388,196 personas que representan el 4 % de la población dominicana.

Entrada ilegal de personas extranjeras

República Dominicana es un importante país de tránsito de personas extranjeras que llegan por vía terrestre o aérea y se dirigen irregularmente hacia Puerto Rico por vía marítima. Entre otras razones, esto se debe al surgimiento de redes dedicadas al tráfico ilícito de migrantes, además del uso frecuente de esta ruta por parte de los traficantes de drogas y/o bienes ilegales.

Entre 2012 y 2015 autoridades dominicanas frustraron 1,343 intentos de salida de personas extranjeras, correspondiendo el 56.6 % de estos a personas de nacionalidad haitiana. En el mismo período la cantidad de devoluciones fue inferior a la de los intentos de salida, con un total de 96 personas extranjeras devueltas, y solo un 23 % de ellas de nacionalidad haitiana. (OMI, Organizacion Internacional para las Migraciones, 2017).

Hasta abril de 2016, los registros de la DGM mostraban un acumulado de 102,230 personas extranjeras a las que se les habían emitido permisos de residencias en sus distintas categorías. Aunque es difícil determinar cuántos de estos documentos permanecen vigentes a la fecha, los datos indican que alrededor de un 20 % del total de inmigrantes, según la Encuesta Nacional de Inmigrantes ENI-2012, ha contado con estos permisos, mostrando la magnitud de la inmigración irregular. Esta situación ha venido mejorando a raíz de la puesta en marcha del PNRE.

Según registro del Departamento de Estadísticas de la DGM, 15,690 personas extranjeras habrían sido deportadas desde la República Dominicana hacia distintos países entre 2005 y 2015. Entre estos países se incluye a Cuba, que ha mantenido un peso relativamente estable en los registros oficiales. Asimismo, Haití continúa predominando con el mayor volumen de deportaciones desde la República Dominicana.

Las deportaciones conllevan una exigencia de recursos humanos y económicos significativos de manera continua, además de que impacta en la marca país de la República Dominicana al vulnerar la imagen de sus controles y seguridad migratoria.

Seguridad y violencia en la frontera

Para abordar el tema de la seguridad integralmente, se debe considerar que a la República Dominicana emigran muchas personas dispuestas a trabajar en condiciones de ilegalidad, pero también lo hace un tipo de delincuencia con la cual debemos lidiar.

Además, es necesario tratar lo planteado por el Informe Anual de Trata y Tráfico Ilícito de Personas en la República Dominicana de 2016, elaborado por la Embajada de EE. UU., el cual expresa la persistencia de la explotación sexual comercial de niños, por parte de turistas y residentes extranjeros, especialmente en las zonas turísticas ubicadas en áreas costeras de la República Dominicana. Investigaciones realizadas por ONG revelan que la trata sexual de niñas entre los 15 y 17 años se produce en las calles, los parques y en las playas.

Situación económica de la zona fronteriza

La situación socioeconómica de la zona fronteriza dominicana es crítica, ya que el ingreso per cápita en las provincias fronterizas es inferior al promedio nacional que es de RD$ 34,482, según los mapas de pobreza del 2005 y 2014 las cinco provincias fronterizas reflejaron las más bajas puntuaciones del Índice de Calidad de Vida (ICV) que mide las variables que establecen las condiciones de vida de cada hogar.

Un factor relevante para la economía de la zona fronteriza es la Ley 28-01 sobre Desarrollo Fronterizo, que crea una Zona Especial de desarrollo fronterizo que abarca las cinco provincias de la frontera y a dos provincias colindantes que son: Santiago Rodríguez y Bahoruco. Esta norma constituye un incentivo para atraer la instalación de empresas, otorgándoles el beneficio de exoneración del 100 % de todo tipo de impuestos por un período de 20 años, contados a partir del 2001.

Según datos del Consejo de Coordinación de la Zona Especial de Desarrollo Fronterizo (CCDF), para agosto de 2014 había 95 empresas activas bajo la ley 28-01, las cuales habían reportado la creación de 9,774 empleos directos y una inversión de RD $ 14,913 millones. Sin embargo, esta ley tiene el rechazo de una parte del sector industrial dominicano que considera que la misma favorece la competencia desleal ya que otorgas ventajas fiscales.

Impacto de la sequía

Otro desafío que afronta la frontera dominicana es el relacionado a la sequía, que como consecuencia del cambio climático se ha venido acentuando en nuestro país, llegando en el año 2015 a producir pérdidas de alrededor de 200 mil quintales de arroz, siendo los municipios afectados: Castañuelas, Villa Vásquez y Mao Valverde. En el 2018 una sequía de más de nueves meses impidió la siembra de más de 120 mil hectáreas de arroz. En el año 2019 la sequía se ha agudizado, impactando diversas zonas cuya principal base de subsistencia son agricultura y ganadería, a marzo de 2019 se había perdido 1,200 cabezas de reses, según el Ministerio de Agricultura.

INICIATIVAS

  • Fortalecimiento de las áreas de cobertura de los cuatro puntos fronterizos estratégicos del país: Jimaní, Pedernales, Dajabón y Comendador, mediante el establecimiento de perímetros de seguridad aislados e inertes (para un mayor control) y además, sea activo en la prevención de altercados violentos entre nacionales dominicanos y haitianos y prevenga los secuestros.
  • Reforzar la seguridad de la frontera, mejorando los niveles de coordinación de las instituciones del Estado que intervienen en este proceso y estableciendo roles delimitados para cada una de ellas.
  • Crear un cuerpo especializado que permita dirigir adecuadamente los procesos de la Dirección General de Migración en el control, de acuerdo con sus funciones.
  • Extender el plazo de incentivos de la ley 28-01 a 20 años, contados a las empresas a partir de la fecha de instalación, de manera que esta norma de incentivo se mantenga siendo atractiva y no se convierta en obsoleta, como actualmente lo está. La implementación de esta ley debe contar con un Plan Estratégico que incluya una alianza público-privada, en el que se cumpla con las etapas de formulación, monitoreo y evaluación.
  • Remodelación de los puertos de Manzanillo y Barahona para convertir a la zona fronteriza en un hub logístico para la distribución comercial en el Caribe.
  • Incrementar la inversión pública para mejorar las infraestructuras más esenciales de la zona fronteriza: acueductos, servicios de salud, interconexión vial
    y viviendas de protección social.
  • Regulación del mercado laboral, tanto para que posea incentivos que motiven al capital humano nacional como para dotarles de formación técnica adecuada que les permita estar acorde a las exigencias del mercado laboral; y que permita establecer contratos de trabajo que doten a los extranjeros del marco de transparencia que permita la identificación de su estatus dentro de la nación.

Déjame saber tus comentarios...

¡No inventes, únete al #Camino Seguro!

Con tu esfuerzo, juntos llevaremos a la República Dominicana por senderos de bienestar, prosperidad y progreso para todos.

Únete ahora

Únete ahora

       Leonel Fernández Presidente 2020
Únete Menú
>