Discurso a propósito de la Rectificación Fiscal.

Por: Leonel Fernández |



Pueblo Dominicano:

Luego de mi última comparecencia ante el país, sostuve diversos encuentros con distintos sectores de la vida nacional. Mi interés consistía en escuchar sus puntos de vista y opiniones, pero, sobre todo, las recomendaciones y sugerencias que pudieran formularnos para enfrentar de la mejor manera posible la propuesta de rectificación fiscal que el Gobierno deberá someter mañana martes ante el Congreso Nacional.

Debo decir que los resultados de esos encuentros fueron magníficos. Nuevas ideas fueron consideradas. Nuevos enfoques fueron contemplados, y al final, sobre la base de la inteligencia colectiva, surgió un proyecto final que, gracias a Dios, evita afectar a los sectores más pobres del país.

Tal como ya se ha indicado a través de algunos medios, el referido proyecto de rectificación fiscal no gravará la canasta básica de las familias, y por consiguiente, no afectará el aceite, o grasas comestibles, ni el azúcar, ni el café, ni la mantequilla, ni la margarina, ni los embutidos, ni la leche, ni los medicamentos, ni nada que perjudique la ya precaria situación de los sectores más vulnerables de la vida nacional.

De igual manera, ha excluido la disminución de la exención contributiva del Impuesto Sobre la Renta de los asalariados y el gravar con el ITBIS el servicio de transporte de carga.

En procura de mantener los acuerdos consensuados con el sector empresarial durante el último proceso de reforma tributaria, hemos mantenido el desmonte de la tasa del Impuesto Sobre la Renta; las tasas acordadas para el impuesto a los activos y el impuesto a la vivienda suntuaria, y además, hemos preservado los acuerdos con el sector hotelero de no aplicar el impuesto a las habitaciones.

Ahora bien, ¿por qué tenemos que hacer una nueva reforma fiscal? ¿Por qué tenemos que rectificar la última que se hizo a finales del año pasado?

Por una razón muy sencilla. Porque para el presupuesto del año próximo necesitamos 35 mil millones de pesos adicionales a los ingresos proyectados.

No lograrlo implicaría la generación de un déficit en el Gobierno Central de igual magnitud, esto es, de 35 mil millones de pesos. Eso, a su vez, pondría en serios peligros el programa económico que venimos desarrollando con el propósito de asegurar el sostenimiento del alto nivel de crecimiento que hemos tenido durante los últimos dos años, así como evitar la repetición de una crisis como la que tuvimos que padecer durante el 2003 y el 2004.

En el caso del aumento de tasas impositivas, el gobierno lo que está proponiendo es el incremento de los impuestos que pagan sectores que no afectan el consumo prioritario de la población más frágil de la sociedad.
Nos referimos a las bancas de apuestas, los casinos, los alcoholes y productos del tabaco. Asimismo, estamos proponiendo aplicar un impuesto a la renovación de placas o derecho de circulación, atendiendo al valor del vehículo, cargando con mayor impuesto a los vehículos considerados de lujo.

Otro de los renglones que aportará una parte de los recursos que se requieren, y que ya también había sido acordado con el sector empresarial y el Congreso controlado por la oposición, es el de los combustibles, que demanda la adopción de medidas para evitar el continuo desvío de su consumo hacia el GLP, subsidiado en 17 pesos con 50 centavos por cada galón.

Del contenido del proyecto que estamos sometiendo a la consideración del Congreso Nacional, hay que destacar aspectos que han sido introducidos en el mismo y que trascienden a los objetivos de aumento de ingresos, como son el fortalecimiento de las sanciones por incumplimientos contempladas en el Código Tributario a fin de permitir a la Administración Tributaria ejercer sus facultades de control; la actualización del Código Tributario en los aspectos relativos al uso de herramientas electrónicas para las actuaciones y notificaciones de la Administración Tributaria; la transparencia y la equidad en los ingresos procedentes de los paquetes turísticos de la modalidad de todo incluido; y la posibilidad de establecer regímenes de estimación simple para el ITBIS en el caso de los pequeños negocios para facilitar su cumplimiento.

Además de los ingresos generados por las nuevas partidas fiscales, el Gobierno aspira a generar la mitad de los recursos requeridos, esto es, 17 mil 500 millones de pesos, mediante la aplicación de medidas orientadas a la reducción del gasto público.

Como prueba irrefutable de nuestro compromiso con la austeridad, junto al proyecto de Reforma Tributaria, estoy sometiendo a la consideración del Congreso Nacional un proyecto de ley que establece, entre otras cosas, lo que sigue:

Primero: Durante el año calendario 2007, se reducen los sueldos de todos los funcionarios del Gobierno Central y de las instituciones descentralizadas y autónomas del Estado, incluyendo a los miembros de los Consejos de Administración de empresas estatales en las proporciones siguientes: un diez por ciento del importe del sueldo bruto a los que devengan un sueldo mensual superior a ciento veinte y cinco mil pesos; un cinco por ciento del importe del sueldo bruto a los que devengan un sueldo mensual superior a cien mil pesos e inferior a ciento veinticinco mil pesos; un tres por ciento del importe del sueldo bruto a los que devengan un sueldo mensual superior a los cincuenta mil pesos e inferior a cien mil pesos.

Para dar el ejemplo, el Presidente de la República, durante el año 2007, reducirá su salario en un 25 por ciento.
Segundo: Se prohíbe al Gobierno Central, así como a las instituciones descentralizadas del Estado, adquirir para el uso de su personal, vehículos de motor. Sólo quedarán exceptuados de esa restricción los vehículos que sean requeridos para las necesidades de los servicios gubernamentales y de las instituciones descentralizadas, siempre que así lo disponga el Presidente de la República.

Tercero: Se prohíbe a todas las entidades del Gobierno Central, así como a las instituciones descentralizadas del Estado establecer a favor de sus funcionarios y empleados programas de financiamiento para la adquisición de vehículos de motor.

Cuarto: Durante el 2007 quedan suspendidas todas las exoneraciones y exenciones de impuestos para la adquisición de automóviles, camionetas y jeepetas previstas en leyes especiales.

Quinto: Las misiones al exterior de funcionarios del Estado no podrán exceder de cinco integrantes, salvo autorización expresa del Presidente de la República o de los titulares de los demás poderes del Estado en el ámbito de su competencia. Tampoco, salvo para los altos funcionarios de la Nación, podrá viajarse al exterior en transporte aéreo de primera clase.

Sexto: El Poder Ejecutivo reglamentará con carácter restrictivo el uso de celulares, gastos de representación y dietas, estableciendo los límites que asumirán las dependencias públicas, en función de la categoría o responsabilidad de sus funcionarios.

Séptimo: El Poder Ejecutivo fijará mediante reglamento, restricciones al número de asistentes y asesores que podrán ser designados al servicio de Secretarios de Estado, Directores Generales, Superintendentes e Intendentes. Igual disposición adoptarán las instituciones descentralizadas del Estado.
Octavo: Queda congelada la nómina salarial del Gobierno Central y de las instituciones descentralizadas del Estado, así como las promociones y ascensos de funcionarios y empleados públicos durante el año calendario 2007; y finalmente.

Queda absolutamente prohibido el uso de vehículos oficiales durante los domingos y días feriados, con excepción de los altos funcionario de la Nación, así como aquellos que dispongan de la autorización expresa y previa del titular de la Secretaría de Estado o de la Dirección General donde ejercen sus funciones.

Para el año próximo, los sueldos y salarios representarán un 3.7 por ciento del PIB, bastante menor al 4.04 por ciento que representa este año. Los bienes y servicios representarán un 2.7 por ciento del producto, en relación al 2.82 del año en curso.

Las transferencias corrientes y los subsidios representarán un 5.6 por ciento del PIB, mientras que este año será de 6.27 por ciento; y el gasto de capital también será menor al descender de 4.7 por ciento esto año a 4.4 por ciento el año que viene.

Como pueden Uds. apreciar, se trata de medidas realmente orientadas a evitar que dentro del Gobierno haya despilfarro en el uso de los recursos, así como de garantizar una verdadera austeridad.

Pero en adición a lo que hemos indicado, para el año próximo los viáticos que se pagan desde el Gobierno Central se reducirán en un 44 por ciento; la publicidad, en un 20 por ciento; los servicios básicos en un 14 por ciento; materiales y suministros, en un 11 por ciento; servicios de comunicaciones en un 10 por ciento; transferencias al sector privado en un 9.4 por ciento, y sueldos para cargos fijos y temporeros en un 6 por ciento.
Todo eso producirá un ahorro de 4 mil 142 millones de pesos.

El único sector que recibirá el año próximo un incremento de 20 por ciento en el salario de sus servidores, será el de salud pública. Esto así, en base a un gran sacrificio, debido a que el año pasado empeñamos nuestra palabra de honor con el Colegio Médico Dominicano de que así sería.

Pra el próximo año, las estimaciones presupuestarias del Gobierno Central serán aproximadamente de 254 mil 698 millones de pesos, de los cuales 209 mil 777 pesos serán procedentes de ingresos tributarios y 46 mil 238 millones de financiamiento externo e interno.

Como el presupuesto que tenemos que ejecutar el año próximo debe ser balanceado, lo que equivale a decir que los gastos no deben exceder los ingresos, esos recursos se distribuirán de la siguiente manera: primero: 65 mil 369 millones de pesos para pago de deuda pública; segundo: 42 mil 67 millones para pago de sueldos y salarios; tercero: 31 mil 444 millones de pesos para pago de bienes y servicios; cuarto: 65 mil 188 millones para pago de transferencias y subsidios; y quinto: 50 mil 992 millones para gastos de capital.

Tanto en el proyecto de Rectificación Fiscal como en el de Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos, adoptaremos medidas que protegerán el gasto social, de manera especial, en lo relativo a salud, educación y redes de protección social.

Estos programas se centrarán, principalmente, en alimentos para los pobres, atención médica y en la ampliación del programa de Solidaridad de 200 mil a 300 mil familias necesitadas.

Además, para el próximo año, los beneficiarios del Seguro de Salud del régimen subsidiado pasarán de 500 mil a 800 mil personas, hecho sin precedentes en la política social de la República Dominicana.
En cuanto al régimen contributivo, para el día 12 de este mes de diciembre se tiene preparada la celebración de un encuentro entre los distintos agentes del sistema de seguridad social a los fines de que para el año venidero pueda entrar en vigencia el Seguro Familiar de Salud.

Estoy convencido de que el año próximo será un año de intensos trabajos, en distintos ámbitos, de grandes expectativas y de ilusiones, pero sobre todo, será un año de grandes realizaciones, en el que consolidaremos nuestro anhelo de un mejor futuro para nuestro pueblo.

En términos personales, concédanme sólo el privilegio de estar entre los primeros en desearles que disfruten en paz junto a sus seres queridos las próximas festividades de Navidad, que el Año Nuevo sea un año venturoso, lleno de dicha y felicidad, y que Dios, el Todopoderoso, siempre les acompañe y les guíe por el camino del bien y la prosperidad.

Muchas Gracias.

Buenas Noches.