Discurso pronunciado ante los empresarios italianos

Por: Leonel Fernández |



Quisiera agradecerles por vuestra presencia a este encuentro que ha organizado la Confindustria. En nombre del Gobierno y del pueblo de la República Dominicana, quisiera agradecer por el apoyo que el sector empresarial italiano ha dado a nuestro país, y en particular, el interés de vuestra parte, respecto a la República Dominicana.

Aprovecho la ocasión que se nos ofrece en este encuentro, para hablarles brevemente sobre el desarrollo y las perspectivas de la economía dominicana, en particular el interés por las empresas italianas que ya operan en nuestro país y que constituyen parte de ella.

Como muchos de ustedes sabrán, la República Dominicana ha sabido transformar con gran éxito su economía durante los últimos decenios. Esta transformación económica ha convertido el comercio internacional y la inversión extranjera, de bienes y servicios, en los principales motores de de crecimiento para nuestro país. En los últimos años el crecimiento económico se ha acentuado por medio de la liberalización y de las reformas destinadas a incrementar el grado de apertura de nuestra economía hacia el extranjero.

Tres sectores de la economía han sido los principales responsables de esta transformación, y en gran parte explican el dinamismo de nuestra economía. Estos sectores están estrechamente ligados al comercio exterior y a la inversión extranjera, los tres presentan excelentes oportunidades para las empresas italianas. Me refiero a las zonas francas industriales, el turismo y al sector de las telecomunicaciones.

Dentro de las zonas francas operan alrededor de 500 empresas, que se dedican mayormente al ensamblaje de productos manufacturados, tales como confecciones textiles, zapatos, joyas, productos electrónicos y farmacéuticos, dando trabajo a cerca de 180,000 personas.

La mayor parte de estas empresas están instaladas en los aproximadamente 40 parques industriales, situados en el territorio nacional, donde reciben incentivos fiscales y aduaneros, facilitados por la ley de las zonas francas, además de tener acceso preferencial al mercado de los Estados Unidos y Europa.

El sector turístico se ha convertido en la principal fuente de ingreso de dinero y de ocupación. Existen aproximadamente 40,000 habitaciones de hoteles para satisfacer la demanda turística, proveniente fundamentalmente desde Europa. El turismo ha iniciado el crecimiento de una gran industria de servicios y esta representa una importante ventana de oportunidades para nuevas empresas italianas interesadas en este mercado.

La telecomunicación es uno de los sectores que mas que todos los otros crecen en la economía nacional, y es una de las principales fuentes de inversión realizadas por empresas de estatura mundial como la GTE, la Motorola, All American Cables And Radio, que han convertido a la República Dominicana en uno de los países tecnológicamente más avanzados del Continente Americano, con fácil acceso a las más diversas vías de comunicaciones, incluyendo líneas de fibras ópticas, comunicaciones vía satélite, teléfonos móviles etc., que nos mantiene a la vanguardia en la región en cuanto a la infraestructura telefónica y tecnológica y está convirtiendo a la República Dominicana en uno de los países que más trafico genera en el mundo en términos per cápita. Una nueva ley de telecomunicaciones ha sido recientemente aprobada por el Congreso Nacional que facilita las nuevas inversiones en este importante sector.

Recientemente, nuevas áreas de la economía se han distinguido también por su dinamismo y ofrecen grandes oportunidades de inversión, como por ejemplo la capitalización de empresas, propiedad del Estado, el desarrollo de la infraestructura y proyectos de construcción, el comercio local de pequeñas medianas y grandes empresas, la industria minera, los transportes y muchas más.

Desde nuestro inicio al frente de la Administración Pública, hemos dado énfasis especialmente en la expansión de nuestra economía a través de la inversión extranjera y local.

En los últimos tres años, la economía dominicana ha tenido un vertiginoso crecimiento, que ha permitido un rápido aumento per cápita de la población dominicana.

Para asegurar que este crecimiento resulte sostenible en el futuro, hemos introducido nuevas reformas y aplicado una política diseñada para mantener la estabilidad y el impresionante dinamismo de la macroeconomía dominicana. Para darles una mejor idea del comportamiento de nuestra economía reciente, basta indicar que el año pasado (1998), el Producto Interno Bruto (PIB) ha crecido en 7% considerando también los daños provocados por el Huracán Georges, en el mes de Septiembre. Este crecimiento ha sido de acuerdo a varios organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para la América Latina (CEPAL), el más alto de todo el Hemisferio Occidental durante el 1998. En los dos años anteriores el 1997 y 1996, la economía dominicana ha sostenido un crecimiento económico del 8.2% y el 7.3% respectivamente.

Como pueden ver, en el transcurso de los últimos tres años, la economía de la República Dominicana ha ido creciendo a un índice superior de la mayor parte de países, no sólo del Continente Americano, sino incluso de todo el mundo y al mismo tiempo manteniendo una gran estabilidad de la macroeconomía. Esta estabilidad se refleja en el estrecho control del nivel de inflación en los precios al consumidor, mantenidos muy por debajo de la doble cifra. La balanza de pagos y nuestras reservas internacionales demuestran que mantenemos una economía extremadamente estable.

La estrategia del Gobierno dominicano para mantener la misma dirección para la economía en el más largo periodo posible, se concentra en el impulso de aquellas actividades económicas que generan ingresos de capitales y aumentos de puestos de trabajo, que aporten nuevas tecnologías y que tengan un efecto de expansión sobre nuestro Sistema Socioeconómico. En este sentido, el Gobierno dominicano confiere una importancia vital a la inversión extranjera en el marco de su estrategia de desarrollo económico dado el efecto positivo que tiene sobre su economía.

Como les decía anteriormente, la República Dominicana ha atraído un gran número de empresas de otros países que han aportado flujos de capitales hacia el país. El año pasado las entradas de capitales han tenido un fuerte crecimiento, superando los 600 millones de dólares. Para este año esperamos alcanzar los 1,000 millones de dólares.

Para lograr este objetivo, nuestra administración ha hecho énfasis especialmente en la creación de un clima de negocio apropiado y realiza grandes sacrificios para simplificar los procedimientos necesarios para realizar una inversión en nuestro territorio, incluso hemos creado la Oficina para Promoción de la Inversión Extranjera (OPI-RD), cuyo objetivo es orientar y facilitar todas las inversiones que serán hechas en el país. En fin quisiera decirles que la inversión extranjera es sin duda, uno de los principales pilares de nuestra estrategia económica y que por consiguiente estamos listos para abrir los brazos a todos aquellos proyectos que han de contribuir con nuestro objetivo, de estimular el desarrollo económico de la nación.

La República Dominicana ofrece hoy en día, un excelente clima de negocio y un conjunto de reglas y normas legales, diseñadas para dar la bienvenida a los proyectos de inversión que resultan positivos para el país. Mediante la aprobación de la ley y reglamento de aplicación de inversión extranjera, se han eliminado las restricciones para existían en el pasado, ofreciendo ahora un ambiente de libertad y transparencia acomodada a la tendencia de la economía mundial.

Nuestra ley permite el libre retiro de ganancias y el retorno de capitales al mismo tiempo, ofrece igualdad de trato entre inversionistas extranjeros y locales.

Dicho en otra manera, la República Dominicana les ofrece un lugar ideal donde sus empresas pueden generar ganancias y tener la seguridad que el Estado Dominicano apoya sus actividades empresariales.

Además, como parte de nuestra estrategia, hemos dado prioridad a la participación del sector privado de la economía. En este sentido, una de las principales reformas que en este período se están poniendo en funcionamiento, se refiere a la incorporación del capital y la gestión administrativa privada en las empresas que pertenecen al Estado, y que aportan el proceso de capitalización de las Empresas del Estado adoptado mediante la Ley 141 de Junio del 1997.

Este proceso de capitalización comprende las operaciones del sector que genera y comercializa la energía eléctrica, la producción y comercialización del azúcar en los diez establecimientos y terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), las distintas actividades del conglomerado Estatal CORDE, las cuales incluyen empresas mineras, de producción de cigarros, cigarrillos y tabaco, así como también algunas propiedades turísticas, ahora en mano de la Corporación de Hoteles (CORPHOTEL).

En otras áreas de la economía, incluyendo algunas que tradicionalmente se han mantenido en manos del Gobierno, estamos promoviendo la participación del sector privado, local y extranjero, y el caso de algunos proyectos de infraestructura, tales como la construcción y operación de puertos y aeropuertos, autopistas y otras vías de transporte, hospitales y agua potable, en las cuales el capital privado participa mediante concesiones mejor conocidas como B.O.T.

De otro lado y como parte central de nuestra política exterior, la República Dominicana con el tiempo ha venido ampliando significativamente el acceso a otros mercados. El año pasado, hemos concluido la negociación y firmado un Acuerdo de Libre Comercio con nuestros vecinos de América Central y negociando un acuerdo similar con los países del Caribe miembros del CARICOM.

Estos acuerdos, una vez que comiencen a estar en vigencia, permitirán que los bienes y servicios producidos en la República Dominicana puedan entrar a los mercados de estas regiones, que en total representan 42 millones de personas, sin tener que realizar pagos aduaneros o a tarifas muy reducidas, representando una oportunidad para las empresas italianas, interesadas en penetrar estos mercados de fuerte expansión.

No quisiera dejar de mencionar los esfuerzos que realizamos para mejorar la calidad de nuestra fuerza laboral, a través de la educación básica, técnica y vocacional que nuestro principal recurso de competencia la constituye, precisamente, nuestra población.

Su capacidad de trabajo y su hospitalidad, son sólo algunas de las características que adornan nuestro pueblo y que explican el por qué muchas empresas extranjeras deciden establecerse en nuestro país.

Agradezco de nuevo, de mi parte y del pueblo de la República Dominicana, habernos acompañado esta tarde en esta bella e histórica ciudad de Roma a la cual muchas cosas nos unen.

No quisiera concluir sin invitarles a visitar nuestro país, así que puedan ustedes mismos explorar y valorar las grandes posibilidades de inversión y negocios que ofrece la República Dominicana.