Ex presidente Fernández sugiere a la ONU crear un mecanismo legal para sancionar casos de blasfemia e insultos religiosos

(Nueva York, 21 de septiembre de 2012). El ex presidente de la República y presidente de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), doctor Leonel Fernández, sugirió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que considere la posibilidad de elaborar un marco jurídico internacional que pueda prohibir y castigar la blasfemia y falta de respeto a algo que se considere sagrado.

Fernández hizo el planteamiento en el marco del “Debate Temático de Alto Nivel sobre los Retos Contemporáneos y Enfoques en la Construcción de una Cultura Duradera de Paz” convocado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con motivo de conmemorarse este viernes 21 de septiembre el Día Mundial de la Paz.

El ex gobernante dominicano se refirió a la fuerte ola de violencia que ha estallado en los países donde predomina la religión musulmana por la divulgación de un video amateur sobre el profeta Mahoma que los creyentes de esa confesión religiosa consideran insultante.

“Creo que todos estamos de acuerdo en que la libertad de expresión y el libre flujo de ideas no necesariamente significa que no hay límites a su ejercicio”, indicó Fernández.

El ex jefe de Estado comentó que en las diferentes legislaciones nacionales, se han creado mecanismos para tratar los casos de infracción por difamación y calumnia.

“Si esto se puede lograr a nivel nacional, por qué no considerar la posibilidad de elaborar un marco jurídico internacional vinculante para los Estados miembros de la ONU, que pueda prohibir y castigar blasfemias como el acto de desprecio insultante o falta de respeto hacia algo que se considera sagrado?”, se preguntó el ex mandatario.

Al profundizar sobre el tema, Fernández dijo que le ha llamado la atención como un video amateur sobre el profeta Mahoma, puesto en circulación por un individuo a través del uso de los nuevos medios de comunicación, ha desatado una ola de disturbios, protestas y asesinatos en diferentes países del mundo árabe.

“Reflexionando sobre la ocurrencia de estos lamentables acontecimientos, creo que es necesario analizar, desde una nueva perspectiva, el papel de los medios de comunicación y su impacto en un entorno de cambio tecnológico continuo y acelerado, en un planeta interconectado y culturalmente diverso”, dijo.

Fernández se preguntó “cómo, en un mundo sin fronteras, de comunicación inalámbrica, un individuo, de forma instantánea y sin ningún control, solo con un material audiovisual, es capaz de provocar la furia y desatar una ola de violencia en varias partes del mundo”.

Afirmó que ese hecho sobre el profeta Mahoma, pone en evidencia que cualquier conflicto puede extenderse por todas partes, debido a la revolución de la tecnología de la información y las comunicaciones. “Por primera vez en la historia, cualquier individuo, en cualquier parte del mundo, puede ser un proveedor de contenido de medios de comunicación”, comentó.

Dijo que teniendo en cuenta el interés de la UNESCO de que se aproveche las tecnologías de la información y comunicación para promover la paz, la no violencia, la tolerancia y el diálogo intercultural, sería de gran valor considerar la inclusión, en su nuevo Programa de Acción sobre una Cultura de Paz y la No Violencia, de un nuevo enfoque jurídico internacional para la utilización del ciberespacio y los medios digitales globales.

De esta manera, sostuvo, los medios de comunicación, en lugar de ser percibidos como instrumentos al servicio del odio y el insulto a la dignidad humana y las creencias religiosas, podrían convertirse en el catalizador ideal de la paz, el conocimiento, la comprensión, la solidaridad y el pluralismo en un nuevo orden mundial.

Además del ex presidente Fernández, en el encuentro, que se desarrolló en la sede de las Naciones Unidas, intervinieron el secretario general de ese organismo, Ban Ki–moon; Irina Bokova, directora general de la UNESCO; Vuk Jeremic, ministro de Asuntos Exteriores de la República de Serbia y presidente de la 67ava. Sesión de la Asamblea General de la ONU.

También asistieron Nasser David Khalili, fundador de Colecciones Khalili; Wole Soyinka, miembro del Alto Panel de la UNESCO sobre la Paz y el Diálogo Intercultural; el afamado actor de cine Forest Whitaker, embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, y Elie Wiesel, presidente de la Fundación Elie.